Hubo una época en que se creía que los roncadores se asociaban con el buen dormir. Hoy sabemos que es un trastorno del sueño que por si mismo no repercute en la salud propia, siempre que no se acompañe de apneas o hipoapneas, pero sí repercute en las personas que conviven con ellos , a veces muy seriamente.

 Mas del 50% de los hombres mayores de 50 años y mas del 40% de las mujeres postmenopáusicas roncan, constituyendo un serio problema para sus acompañantes.

 Pero cuidado, si los ronquidos van acompañados de apneas o hipoapneas del sueño, esto sí puede ser peligroso para la salud propia, y las estadisticas dicen que entre un 5 y un 10% de la población tienen apneas del sueño.

¿QUÉ ES LA APNEA DEL SUEÑO?

Este síndrome consiste en la repetición durante el sueño de un cierre transitorio de la vía aérea superior durante, al menos, 10 segundos. Por tanto, impide al paso del aire (apnea) o lo limita (hipoapnea).

La apnea se debe a una interrupción de la respiración de más de 10 segundos , provocando un colapso de las vías respiratorias, impidiendo el paso de aire ( apnea) o limintándolo ( hipoapnea) . Suelen ir seguidos de un ronquido potente y repicante.

Por tanto hay roncadores puros y roncadores que ademas hacen apneas o hipoapneas.

Es muy importante reconocer a los pacientes con SAOS (Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño), puesto que ellos mismos no son conscientes del problema. Una persona que ronca, que tiene paradas respiratorias más o menos frecuentes y que por el día está somnoliento, tiene que alertarnos de un posible SAOS. Es evidente que los primeros signos tiene que comentarlos la persona con la que convive.

El SAOS es importante detectarlo, porque durante esas pausas respiratorias disminuye la concentración de oxígeno en sangre, con todo lo que ello acarrea para la salud general a largo plazo.

Algunas de las consecuencias son:

  • Hipertensión arterial
  • Cansanció, depresión
  • Falta de concentración
  • Pérdida de memoria
  •  Accidentes de tráfico por la somnolencia diurna,
  •  etc

TRATAMIENTO DE LA APNEA DEL SUEÑO

Dado que éste es un problema muy frecuente, las unidades del sueño suelen estar colapsadas. Pero los dentistas  podemos desarrollar una labor fundamental en el diagnóstico y en el filtro de los pacientes más graves. La gravedad del SAOS depende del número de apneas por hora. Si son más de 30, es aconsejable derivar al paciente a una unidad del sueño, pero en casos más leves podemos tratarlos con los llamados DAM, Dispositivos de Avance Mandibular.

Es un aparato que se coloca entre los dientes que hace que la mandíbula se adelante con respecto al maxilar superior, haciendo que la vía respiratoria superior quede más abierta y el aire pueda pasar sin dificultad.

Estas férulas modernas son muy finas con lo cual se toleran muy bien y además se puede regular el grado de avance en función de las necesidades.

Es obvio que para ello necesitamos hacer un diagnóstico lo más exacto posible. Actualmente disponemos de un aparato relativamente sencillo que el paciente lleva a su casa y con el que podemos recoger datos como la saturación de oxigeno, el número de apneas etc. Los datos los enviamos a un programa informático y así podemos evaluar la gravedad del cuadro.

Si roncas o sospechas que pudieras sufrir de este Síndrome , consulta en nuestra clínica, estaremos encantandos de explicarte las posibles soluciones.